15 PELÍCULAS DE SURF QUE NO DEBERÍAN FALTAR EN TU FILMOTECA

No se trata de establecer un canon absoluto, ni mucho menos. Cada uno es un mundo y seguramente  alguno eche en falta en nuestra selección más de una película que sí figura en su filmoteca. Se trata, tan sólo, de confeccionar una lista útil, una buena guía de referencia para todos aquellos que piden orientación sobre títulos y buenos filmes de surf. Son nuestras 15 películas imprescindibles. ¡Felices olas y feliz lectura!

POR GUILLERMO GATSBY

Dice Jose Luis Garci que el cine es una vida de reemplazo; en este caso, es una invitación a practicar nuestro deporte favorito. Porque las películas de surf, las buenas películas de surf, siempre tienen algo de pasaporte a las olas: olas que conservamos en la memoria, olas de nuestros héroes de infancia y adolescencia, olas que nos gustaría surfear alguna vez en la vida y  olas, también, que sólo nos gustaría ver en una  pantalla de cine o en el televisor.

chasing mavericks behind the scenes

Detrás de las cámaras de la grabación de Chasing Mavericks – Fotografía: Frank Quirarte

1. ENDLESS SUMMER, 1964

Un clásico. Una película que puedes ver una y otra vez. Un viaje en el tiempo. No se me ocurre mejor forma de empezar nuestra selección.  “Muchos surfistas cogen olas en verano y en invierno, pero para nosotros lo máximo sería un verano interminable. Y la única manera de conseguirlo es viajando por todo el mundo persiguiendo la temporada estival”. Así da comienzo Bruce Brown al mejor documental de surf de todos los tiempos. Brown sigue a dos jóvenes surfistas ((Robert August y Mike Hynson) en su vuelta al mundo en busca de la ola perfecta. Y termina por encontrar un buen número de ellas. Hawai, California, África, Australia, Nueva Zelanda, Tahití… Endless Summer capta y conserva el ideal de toda una época: la soledad, la pureza, las olas perfectas que uno pilla lejos de la civilización.

Y como recuerda William Finnegan – que en los años setenta seguiría el ejemplo de los protagonistas del filme –  no se trataba de un sueño indolente de ser un vagabundo feliz; era algo mucho más complejo. “Pillar olas de forma obsesiva era una cosa a la vez profundamente egoísta y desinteresada, dinámica a la par que ascética, y muy radical por su rechazo a todos los valores asociados al deber y los éxitos de la vida convencional”.

secuencia de apertura de la pelicula endless summer

Secuencia del comienzo de Endless Summer

Treinta años después del resonante éxito del filme, Brown hizo una segunda parte, también muy interesante y merecedora de figurar en esta lista. Aunque claro, yo me quedo con la primera.

2. BIG WEDNESDAY ( EL GRAN MIÉRCOLES), 1978

Hay películas a las que puedes regresar siempre, películas con las que jamás corres el peligro de decepcionarte por más que las veas dos, tres, cien veces. Ocurre, por ejemplo, con El Padrino I y II o con Centauros del desierto, obras maestras indiscutibles del séptimo arte. Pero también puede ocurrir con obras menores.  El gran miércoles (1978) es una de ellas, uno de esos filmes a los que siempre puedes retornar con gozo, sin miedo, sabiendo que la comunicación  con Matt, Jack y Leroy volverá a ser inmediata aunque lleves alejado de ellos mucho tiempo.  La película de John Milius es una de las mejores cosas que le ha ocurrido al surf en el cine, un hito equiparable a la célebre secuencia del teniente coronel Kilgore en Apocalypse Now, escrita también por Milius; una oda al surf y a la amistad con la guerra de Vietnam como telón de fondo.

El gran miércoles  se rodó en California y en Hawai. Para el apoteósico y épico final el equipo de Milius  estuvo esperando dos meses a que el gran Swell llegara a Sunset Beach. La productora contrató al surfista profesional australiano Bruce Raymond,  que se dedicó surfear todos los días para grabar los Wipeouts del filme. El bueno de Bruce diría más tarde que su trabajo consistió en “¡¡Comer mierda!!”. Pero 200$ al día por surfear “olas con el programa de centrifugado” no parece tan mal negocio, ¿no?

3. MOMENTUM GENERATION, 2013

Son los noventa, la New School, los tipos   que llevaron el surf a un nivel de radicalidad nunca antes visto. Son la razón por la que muchos convertimos las olas en nuestro campo de juegos favorito. Son los pioneros del vuelo sin motor; los primeros en incorporar los aéreos y los reverse como maniobra funcional en su repertorio competitivo. Son el  punk rock de las películas de Taylor Steele y el cambio de paradigma en Pipeline, los jinetes eléctricos que abrieron el surf por encima de la ola.

Son Kelly Slater, Rob Machado, Shane Dorian, Taylor Knox, Ross Williams, Kalani Robb, Pat O´Conell, Benji Weatherley. Son los protagonistas de Momentum Generation (2018), la película producida por Robert Redford para la HBO y dirigida por Jeff y Michael Zimbalist. Todos ellos hablan a tumba abierta ante la cámara y cuentan, por primera vez, su historia: la historia y la leyenda de unos muchachos que cambiaron el surf para siempre.

Pero Momentum Generation es mucho más que un documental de surf; es un coro de testimonios, imágenes y recuerdos que , con las olas y el surf como telón de fondo, habla de la vida y de la muerte, del precio que estamos dispuestos a pagar por alcanzar nuestras metas y de la herida que el salto a la madurez deja en el alma; un film honesto y sincero que, a ráfagas y a rachas, recuerda ese inolvidable canto a la amistad que siempre fue El Gran Miércoles.

momentum generation pipeline

Los protagonistas de Momentum Generation en Pipeline

 4. POINT BREAK (LE LLAMAN BODHI), 1991

El argumento es muy sencillo: Johnny Utah ( Keanu Reeves) es un agente novato del FBI tras la pista de una banda de atracadores. Las pruebas apuntan a una pandilla de surfistas liderada por un tal Bodhi (Patrick Swayze) y  Utah consigue infiltrarse en ella  para desenmascarar su juego. Una historia, en fin, de ladrones y policías. Pero no una historia más, ya que Point Break nos traslada al lado más salvaje del surf, esa vía existencialista y temeraria por la que se sale del carril de la rutina. Y a lo bestia.

Kathryn Bigelow se mueve con pez en el agua  en el género de acción –  tradicionalmente dominado por los hombres –  y esta película es una buena muestra de su talento visual. Y es que Le llaman Bodhi  no sólo funciona como un thriller moderno, también es un espectáculo de primera en el que la cámara nos lanza sin paracaídas desde un avión (original ataque de un policía a un delincuente que se da a la fuga en el vacío), nos arrastra a una de las mejores persecuciones de la historia del cine (la steady-cam le sigue los talones a Patrick Swayze y a Keanu Reeves a través de las casas, jardines y calles de Los Ángeles ) y nos mete de lleno en el mar con unas secuencias de surf que cortan la respiración.

Hollywood vive hoy de remakes, y a Ponit Break le llegó la hora en 2015. Un horror, a años luz de la película de Bigelow, un filme que cuenta con fans tan incondicionales como el que pagó la friolera de 60 mil euros por la tabla de surf de “Bodhi” ( Patrick Swayze): una pieza de coleccionista, una Spyeder shapeada por Dennis Jarvis.

tabla de surf de le llaman bodhi subasta

La tabla de «Bodhi» subastada por 60 mil euros.

5. RIDING GIANTS, 2004

El surf de olas grandes como pocas veces lo has visto. Riding Giants habla de las raíces del surf, nos sumerge en su historia y nos hace viajar a las olas más grandes del planeta junto a tipos  como Mickey Muñoz, Laird Hamilton o Jeff Clark,  tipos que caminan por una senda distinta a la del común de los mortales.

Mark Foo, para quien el surf de olas grandes era una especie de arte perdido, llegó a comparar sus carreras invernales por los colosos de Hawai con los viajes espaciales. “¿Cómo fue caminar en la luna, Mr. Amstrong?” , escribió. Si te parece exagerada la comparación es porque aun no has visto las alucinantes secuencias de Riding Giants, una película con la que Stancey Peralta consigue captar el alma del surf más salvaje.  Pura locura.

6. BUSTIN´ DOWN THE DOOR, 2008

Antes de 1975 no existía título mundial. No había giras profesionales ni grandes campeonatos con patrocinadores internacionales. Las compañías de surf no cotizaban en la bolsa de Nueva York. Y era impensable que alguien ganara millones de dólares al año por perseguir olas perfectas alrededor del mundo. Sólo había olas, momentos de gracia sobre la espuma, concursos ocasionales, revistas en ciernes… Y un remolino de reputación, rumores y sueños alimentados por películas como Endless Summer.

Pero, para bien o para mal, todo eso empezó cambiar en 1975, cuando un puñado de jóvenes australianos y sudafricanos llegaron como una tormenta a la North Shore de Oahu. Shaun Tomson lo recuerda Bustin´ Down the Door: “No es que tuviéramos un objetivo específico para cambiar la historia. Sólo queríamos ser los mejores, los más radicales. Y supongo que en algún momento de ese proceso nació el surf moderno”.

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Cartel de Bustin’ Down The Door

De aquellos años y del choque entre los hawaianos locales y los jóvenes revolucionarios llegados de fuera – con amenazas de muerte y palizas incluidas – habla Bustin´ Down the Door, un vigoroso documental que nos traslada a aquella toma de la Bastilla sobre las aguas. Un momento que cambió todo el surf de abajo arriba. Para los grandes surfistas hawaianos de la época – Eddie Aikau, Gerry López, Rory Russel… – pillar y cabalgar olas era una especie de filosofía: un campo de juegos a la vez un camino espiritual. Pero para Wayne Rabbit Bartholomew, Shaun y Michael Tomson, Ian Cairns, Peter Towned y Mark Richards el surf era mucho más que eso. Era una competición permanente. Era el sueño de convertirse en los más grandes; el anhelo de derrocar a la vieja guardia hawaiana  y empujar las fronteras del surfing. Y vaya si lo hicieron . Tras su paso por la costa norte de Oahu ya nada volvió a ser igual.

7. CHASING MAVERICKS (PERSIGUIENDO MAVERIKCS),  2012

Muchos la ven como la ola grande de mayor calidad que existe en el mundo. También como una de las más peligrosas. Mavericks se ha cobrado la vida de algunos de los más respetados surfistas de olas gigantes, Mark Foo entre ellos.

La bestia de Half Moon Bay parece un pico de la North Shore trasplantado a California. Se trata de una ola gigantesca, de una violencia extraordinaria, que puede aguantar una altura de diez metros y regalarte trescientos metros de carrera vertiginosa. El paraíso y el infierno de Dante a un mismo tiempo. “Atiende”, dice Shane Dorian“ seré muy breve: la próxima vez que veas un edificio de cuatro pisos, acuéstate sobre tu espalda y mira hacia el tejado. Así de grande es Maverick´s”.

behind the scenes of Chasing Mavericks

Ola de Half  Moon Bay, tras las cámaras de Chasing Mavericks  – Fotografía: Frank Quirarte

Persiguiendo Maverick´s se basa en la historia real de Jay Moriarity (interpretado en la película por Jonny Weston), leyenda del surf de olas grandes que a los 15 años descubrió la ola gigante de California y, desde entonces,  no cejó en su empeño de dominarla. Una buena historia de amistad, de aprendizaje, de superación, y surf XXL. Jay Moriarity murió en Maldivas el 15 de junio de 2001. Pero antes completó alguna de las carreras más locas que se han visto en Half Moon Bay.

8. TAKE EVERY WAVE (PILLAR CADA OLA), 2017

Seguimos en territorio XXL. Pero ahora con otra leyenda, esta vez viva: Laird Hamilton. Pillar cada ola cuenta la emocionante historia de este sumo sacerdote del surf de olas gigantes. Dirigida por Rory Kennedy, nominado al Oscar por Last  Days in Vietnam, la película, con una mezcla perfecta de épica y lírica,  es el mejor retrato hasta la fecha de un surfista tan carismático como controvertido: un verdadero mutante capaz de llevar su cuerpo al límite para jugarse la vida en olas que espantarían al mismísimo Bodhi interpretado por Patrick Swayze.

9. VIEW FROM A BLUE MOON, 2013

No podía faltar entre nuestras películas de surf favoritas. View from a Blue Moon, rodada completamente en 4K en algunos de los lugares más increíbles del planeta, es una película que uno no se cansa de ver. El filme sigue a John John Florence y a sus amigos desde las olas de la Costa Norte de Oahu a los asombrosos spots de África, pasando por Australia, Francia, Brasil… Si cierro los ojos, puedo verla otra vez. Las imágenes permanecen, no se van, porque su impacto es casi físico. La velocidad, la potencia, los giros, las improvisaciones… ¿Lo veis? John John Florence es un cometa. Y ni siquiera parece tener que esforzarse. Más bien parece estar jugando, con atención, con respeto, con alegría. Nunca ganará tantos títulos como Kelly Slater. Nadie lo hará. Pero su estilo casual, su fría indiferencia, su asombrosa imaginación, sus increíbles virajes y vuelos sin motor pertenecen a otro mundo: son arte en estado puro.

10. PROXIMITY , 2017

Otro exquisito plato de surf para degustar una y otra vez. Se trata del último filme del gran Taylor Steele, que aquí explora la relación entre tiempo y lugar, mostrando distintos iconos del surf de diferentes generaciones en diversos lugares alrededor del mundo. Fue uno de los grandes estrenos del muy fértil 2017 y no defraudó a nadie. Entre los protagonistas, Craig Anderson, Albee Layer, Dave Rastovich, John John Florence, Kelly Slater, Rob Machado, Shane Dorian, Stephanie Gilmore… Palabras mayores.

11. DRIFT, 2013

Basada en hechos reales y dirigida por Ben Nott y Morgan O’Neill, Drift es la versión australiana del gran sueño americano, un buen retrato de época  que nos traslada a la Australia de los años setenta para contarnos la historia de dos hermanos, los Kelly, unidos por una pasión: el surf. Buen guión, buenas interpretaciones, buen ritmo y espectaculares escenas de surf. ¿Qué más se puede pedir?

12. INAIPPU, 2017

“Por mucho que creamos que podemos ir muy lejos con la naturaleza, las cosas simples de la vida siempre nos recuerdan lo que realmente somos. Creo que el surf puede funcionar como un puente para esa reconexión entre vida y naturaleza” dijo a propósito de esta película su creador,  Loïc Wirth. El filme cuenta con la participación de Yago Dora, Bruno Santos, Gabriel Medina, Jean da Silva, Peter Devries, Marco Giorgi o Ricardo dos Santos, y es un verdadero canto al lado más puro del surf, un diálogo con el mar que recuerda lo mejor y lo peor del mejor Terrence Malick.

13. SOUL SURFER, 2011

¿Quién no conoce su historia? ¿Quién no ha oído hablar de aquel 31 de octubre de 2003 en Kauai? ¿Y quién no ha volado con su actuación en el Fiji Pro World Tour de 2016? La historia de Bethany Hamilton ha dado lugar a un libro, una película y un documental… Y, sin duda, es una de las historias más alucinantes que ha producido el deporte en lo que va de siglo. Kelly Slater y otras grandes leyendas del surf  han expresado su admiración por la surfista hawaiana en múltiples ocasiones. Pero quizá sea Stephanie Gilmore, grande entre las grandes, quien mejor ha resumido lo que el mundo ve en Bethany:

“Creo que está bastante loca. Hacer lo que ella hace es realmente inspirador. ¡Santo cielo! Cuando la veo remar en Cloudbreak y en Teahupoo… Cuando la veo cargar con fuerza en Jaws … Pienso que si eres tan fuerte, nada puede detenerte”.

Soul Surfer la autobiografía escrita por Bethany a 24 fotogramas por segundo, una historia emocionante y conmovedora, una película  que cuenta con un buen reparto (Anna Sophia Robb, Helen Hunt, Dennis Quaid…)  una realización aceptable y surf de altos quilates en Hawai.

14. SURF´S UP, 2007 

Sí, habéis leído bien. Una película de animación, ¡con pingüinos surfistas!. Pero se trata de destacar las mejores películas de surf y ésta es, sin duda, una de las mejores y también una de las más divertidas.  Un filme para niños y para esos adultos que aún guardan un rincón de niño en su espíritu. Una pequeña joya.

15. PENÍNSULA MITRE, 2016

Y para terminar, una expedición sin precedentes, un viaje a la Tierra de Fuego, en la Patagonia, para surfear una ola de clase mundial en el Faro del Cabo San Diego, el punto más oriental de la Península Mitre. “Con la tabla de surfear / pilcha, víveres y maleta / sobre la espalda neta / empezaron a marchar / cuatro amigos frente al mar”. La voz y la guitarra de Saúl Huenchul  acompaña a Joaquín, Julián, Silvio y Sergio en plena expedición por Península Mitre, un área virgen de unas 320.000 hectáreas al este de Tierra del Fuego.

“Si erraste una pisada, perdiste; allá no te encuentra ni el loro”, dice en el documental Luis Andrade, uno de los poquísimos gauchos de la zona. Y señala la inmensidad. Nuestra mirada se pierde entonces en ese espacio infinito y después continúa viaje con los protagonistas rumbo a esa ola que jamás nadie ha surfeado antes.

16. CHARLIE NO HACE SURF

Sí, sabemos contar, pero no queríamos despedirnos sin recordar una de las más grandes declaraciones de amor al surf hecha en una pantalla de cine. Se trata, en efecto, de la célebre secuencia de Apocalypse Now y de la bravuconada del teniente coronel Kilgore (interpretado por Robert Duval), un loco de mucho cuidado capaz de surfear en el mismísimo infierno de Dante. ¿Os acordáis?

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