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Un paseo en Paddle Surf por la Ría de Bilbao

Fábricas, astilleros, grúas, almacenes y talleres han cedido su lugar a museos, paseos, zonas verdes… Bilbao ya no es la vieja ciudad ferrona que pintara Blas de Otero en tonos negros ni la urbe teñida de gris que destilaba melancolía por todas partes en los tiempos de la reconversión industrial. La capital de Vizcaya ha sabido reinventarse sin traicionar su espíritu, y hoy es una urbe cosmopolita, con una intensa vida social, cultural y comercial. Recorrer la Ría del Nervión en Paddle Surf es una manera divertida y especial de conocer Bilbao; un paseo que te sumerge en su historia y a la vez te aporta ángulos inéditos de sus bellezas. 

 

paddle surf bilbao

Paseo en grupo por la ría de Bilbao

Dice García de Cortázar con razón que la ría del Nervión es la matriz, el elemento fundamental de Bilbao, su gran símbolo. Símbolo espacial y también temporal, histórico, ya que su curso resume mejor que cualquier libro de historia el presente y el ayer de la ciudad.

Por la ría fueron y vinieron los liberales y los carlistas, los barcos cargados de lana o de mineral y la gabarra del Athletic celebrando la copa del rey y más de una liga. La ría es a Bilbao lo que el Támesis a Londres.   La urbe entera se apiña en torno a ella y se desparrama a un lado y a otro trepando por las montañas. Sin la ría, sin las suaves ondulaciones de sus mareas, sin esa raya de agua que se disuelve entre las casas, Bilbao sería otra ciudad. Y sin duda, perdería muchísimos puestos en el ranking europeo.

 La ría en Paddle Surf

La crisis económica de los años setenta del pasado siglo, la reconversión siderúrgica y naval, el abandono de los astilleros y de las antiguas fábricas, el proceso de renovación y embellecimiento iniciado con la construcción del Guggenheim… No hay mejor manera de ver la prodigiosa transformación que Bilbao ha experimentado en las últimas décadas que surcar las aguas de la ría del Nervión sin prisas. Y en Single Quiver te aconsejamos hacerlo en Paddle Surf.  Una tabla, un remo y un poco de equilibrio es todo lo que necesitas para contemplar la capital vizcaína desde una perspectiva diferente.

san anton bilbao

Puente e iglesia de San Antón Bilbao

Tiempos hubo en que Bilbao era una idílica aldea formada sólo por siete calles, y quizá un buen lugar para iniciar nuestra ruta sea justo al lado de esas siete calles que escribieron ellas solas varios siglos de historia de la ciudad. Sobre la ría y a su orilla, a dos pasos del Casco Viejo, están, respectivamente, el puente y la iglesia de San Antón, que aparecen en el escudo de la Villa y que no responden a ninguna fantasía heráldica sino a una realidad objetiva. La iglesia pertenece al siglo XV y es el segundo templo con el que contó la ciudad. El puente, aunque ha pasado por múltiples renovaciones, conserva la esencia medieval del original.

Un poco más adelante, en dirección al mar, se encuentra el Mercado de la Ribera, una de las mayores plazas de abastos cubierta de Europa y también uno de los grandes museos de la ciudad, por más que no figure como tal en las guías.

Pero sigamos remando. Pasamos por delante del efervescente y multicultural barrio del Bilbao la Vieja, contemplamos la vieja iglesia de la Merced y alcanzamos el puente del Arenal, donde, a uno y otro lado, podemos ver dos de los grandes iconos de la ciudad: el teatro Arriaga y la bellísima Estación de Santander, de estilo modernista.

Muy cerca nos encontramos con el Ayuntamiento y más adelante van saliendo a nuestro paso el puente de Calatrava, las torres de Isozaki, el agradable y evocador paseo del Campo Volantín y  las moles espectaculares del Guggenheim y el Palacio Euskalduna. En el camino habremos dejado  la Universidad de Deusto y la soberbia torre de Iberdrola. Y a lo lejos, siempre en la distancia, la silueta del monte que domina la ciudad y que inspiró al poeta Gabriel Aresti una de las más bellas metáforas de la lluvia que se han escrito: “Y, por Archanda, helechos de llanto…”

bilbao industrial

La ciudad industrial

La raya de agua sigue en dirección al mar y nosotros con ella, remando y contemplando el perfil del nuevo estadio de San Mamés, la isla de Zorrotzaurre, los antiguos muelles y barracones convertidos en tranquilos y agradables paseos… y el herrumbroso y a la vez fascinante paisaje de las glorias del pasado industrial, un escenario como salido de un cuento de Edgar Allan Poe que nos recuerda que todo pasa – la riqueza, el poder, la vida –  y que hoy, como ayer, la ría continúa dividiendo el mundo en dos mitades. A la derecha, la margen rica, la margen donde en su día se asentaron las grandes fortunas, las fortunas menos grandes y las fortunas acomodadas. A la izquierda, la vieja zona proletaria, la margen que se asoma a los muelles en los que se cargaba y descargaba el mineral de hierro, donde, de pronto, surge la  fantasmagórica silueta de Altos Hornos de Sestao, cuyas chimeneas llenaban de fuego la noche y convertían el cielo de la ría en una gigantesca y humeante fundición. No hace falta recordar que los escasos doscientos metros que separan una de otra margen sólo pueden ser salvados en barcazas o por el mítico Puente Colgante de Portugalete o Puente de Vizcaya, Patrimonio de la Humanidad desde 2006.

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Puente Colgante Portugalete

Desde la pasarela superior del Puente Colgante se divisa en toda su extensión la desembocadura de la ría, la margen izquierda y también las últimas etapas de nuestra ruta, que se desvía por la margen derecha: el largo espigón de Evaristo Churruca, el paseo salpicado de espléndidas mansiones que empieza junto a la pequeña y recoleta playa de Las Arenas, el puerto deportivo de El Abra, la playa de Ereaga, las casonas y palacetes de la elitista Neguri y el pintoresco Puerto Viejo de Algorta. Los grandes iconos de Getxo  van apareciendo en el horizonte con una suavidad cromática deliciosa y el paulatino acercamiento proporciona todo un muestrario paisajístico: una selva de mástiles emergiendo del puerto deportivo, un promontorio al que se encarama el imponente palacio de Lezama-Leguizamón, unas escalinatas que la distancia ennoblece… y atrás, rayando el cielo, más y más lejos con cada remada, la venerable y sólida belleza del Puente Colgante.

Guía Práctica de Paddle Surf en Bilbao

Recuerda siempre…

… que antes de comenzar tu paseo en Paddle Surf por la ría es importante tener en cuenta los horarios de las mareas.  Si la marea está bajando la corriente va en dirección al mar;  si está subiendo, en dirección a Bilbao.

Para no pasar un mal rato, es aconsejable que si la marea está baja aproveches para ir en dirección Casco Viejo, ya que empezará a subir y te resultará más fácil avanzar a favor de la corriente. Si la marea está alta, es mejor remar hacia el Puente Colgante y Puerto Viejo de Algorta.

La marea sube y baja dos veces al día. Cada seis horas. Ten en cuenta este dato para planificar la duración de tu paseo. Sobre todo, para emprender el viaje de vuelta, ya que solemos estar más cansados.

Cómo moverte con tu tabla de Paddle Surf por Bilbao

Lo más fácil para moverte por Bilbao es utilizar el transporte público. Si tu tabla de Paddle Surf es hinchable, sin duda te aconsejamos utilizar el metro para llegar al punto de inicio de tu recorrido por la ría. La nueva tabla hinchable Compact Ride de Red Paddle Co es ideal para este tipo de paseos urbanos. Se trata de un SUP hinchable que ocupa la mitad de espacio que el resto de las tablas SUP hinchables del mercado. En su mochila tienes todos los accesorios (hinchador, invento, remo, funda para el móvil y por supuesto la tabla).

1. Muelle Ramón de la Sota

  • Si vas en coche puedes aparcar en el parking Continental del Palacio Euskalduna o bien cerca de la rotonda del Sagrado Corazón. Si vas a dejarlo en zona OTA recuerda que el horario es de lunes a viernes 9:00-13:30 y 15:00-20:00; los sábados de 9:00-13:30 y los domingos es gratis. Los precios del parking son hasta 4 horas 6,83€, hasta 8 horas 12,35€  o el día entero 16,45€.

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2. Frente al Ayuntamiento

  • Si vas en coche puedes aparcarlo en el parking Continental de Pio Baroja o bien cerca de los juzgados de Bilbao. Si vas a dejarlo en zona OTA recuerda que el horario es de lunes a viernes  9:00-13:30 y 15:00-20:00; los sábados de 9:00-13:30 y los domingos es gratis. El precio del parking Pio Baroja es de 2,90€ una hora , 2 horas 4,28€, 3 horas 5,65€, 4 horas 7,02€, 8 horas 12,52€ o todo el día por 16€.

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3. Bajo el Puente de Deusto, junto al parque de Bomberos

  • Si vas en coche puedes buscar aparcamiento a lo largo de la Ribera de Botica Vieja o bien por Deusto en el lado de la ría. Recuerda el horario de la zona OTA.

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4. Muelle Evaristo Churruca

  • Si vas en coche puedes aparcarlo en el parking del Centro comercial Zubiarte o bien cerca de la rotonda de la Plaza Euskalduna. Si vas a dejarlo en zona OTA ten en cuenta horario y tarifas ya explicados. Los precios del parking del centro comercial de Zubiarte son una hora 2,205€, 2 horas 3,525€, 3 horas 4,845€, 4 horas 6,165, 5 horas 7,485€, 6 horas 8,805€, 7 horas 10,125€, 8 horas 11,445€ o todo el día 17,447€. En este caso, hay que tener cuidado con el horario del parking, ya que no es 24 horas como los otros dos. Horario de lunes a jueves de 7:00-1:00, de viernes a sábado de 7:00-3:00 y los domingos de 10:00-1:00.

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5. Muelle de Olabeaga

  •    Si vas en coche puedes aparcar por los alrededores del muelle y sin el inconveniente de tener que pagar parking u OTA, ya que el aparcamiento es gratuito. Una buena opción si quieres disfrutar de un paseo agradable y económico.

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6. Al lado del edificio IDOM

  •    Si vas en coche puedes aparcar por los alrededores de IDOM (San Ignacio) y sin el inconveniente de tener que pagar parking u OTA, ya que el aparcamiento es gratuito. Una forma económica de disfrutar de un día agradable en Bilbao.

Paddle-Surf-Bilbao

   Las rampas y los pantalanes son muy útiles y prácticos para poder llevar las Paddle Surf hinchables. La marca Red Paddle Co tiene unas mochilas que te permiten transportar las tablas desinfladas para poder hincharlas en la misma rampa y/o pantalan para facilitar el transporte de tu SUP.

¿Qué necesito para practicar Paddle Surf en Bilbao?

El pack básico de Paddle Surf incluye: tabla SUP, remo e invento. Te recomendamos también llevar una botella de agua en la mochila, crema de sol, gafas y una  visera o un gorro para protegerte del sol. No puede faltar en tu paseo tu móvil para inmortalizar esta experiencia única. Mételo dentro de una funda protectora para evitar que se moje.

¿Y si no tengo tabla de Paddle Surf?

En Single Quiver tenemos todo tipo de tablas de paddle surf. Hinchables, rígidas, de paseo, yoga, touring… Echa un vistazo a nuestra sección de ofertas y compra tu paddle surf hinchable al mejor precio. Si tienes cualquier consulta, déjanos un comentario y te contestaremos lo antes posible.

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Urban SUP Bilbao

Fuera de ruta: Qué ver en Bilbao

Sí… la ciudad de ferrocarriles y fábricas que convirtió la ría en una cloaca, la ciudad triste y oscura que amó y maldijo Blas de Otero, ya no existe. Por no existir ya casi ni existe el molesto sirimiri que acentuaba su aspecto británico. Y ¡sí!, Bilbao es hoy una ciudad completamente diferente, con tranquilos y agradables paseos junto a la ría; un ejemplo perfecto de cómo la modernidad estética puede integrarse en una historia de siglos.

El primer consejo: para captar todo el encanto de Bilbao hay que visitarlo tanto de día como de noche; ambas visiones son complementarias e imprescindibles.

1. Las Siete Calles

La zona más castiza de Bilbao, comercios, restaurantes, bares de pintxos… Es la parte de la ciudad que menos ha cambiado, el origen de todo, el Casco Viejo: Artecalle, Somera, Tendería, Belosticalle, Carnicería Vieja, Barrencalle, Barrencalle Barrena y La Ronda. Siete calles estrechas, agrupadas en torno a la catedral de Santiago – claustro gótico, fachada y torre de 1885. Allí se encuentra la Plaza Nueva, llena de terrazas y bares de pintxos. Y a dos pasos, muy cerca del puente y la iglesia de San Antón, el Mercado de la Ribera, uno de los mercados europeos con más variedad de productos.

2. El Arenal

Las rías y los ríos separan, pero también unen y son un lugar perfecto para plantar puentes monumentales que pasan a formar parte de las ciudades. En el caso de la ría del Nervión son diez los puentes que la atraviesan a su paso por Bilbao. El del Arenal no es el más espectacular ni el más antiguo, pero sí  el más evocador por los edificios que concentra a su alrededor: el pastel de nata del Teatro Arriaga, de estilo ecléctico, 1890, y la hermosísima Estación de Santander, de estilo modernista.

3. El Ensanche

Dice el historiador José Carlos Mainer que no habrá otra generación que done las colecciones del Museo de Bellas Artes ni que conciba la esplendidez del Ensanche. La  Gran Vía es el eje del Ensanche, la avenida más hermosa de la ciudad: cuatro kilómetros de edificios decimonónicos que compiten entre sí por exhibir la riqueza de la burguesía industrial y financiera del primer tercio del siglo XX. Nace en la Plaza Circular y muere en el monumento al Sagrado Corazón de Jesús, la escultura más alta de la ciudad si exceptuamos el Mercurio que corona el edificio del Banco Bilbao.

4. Paseo de Abandoibarra

Es la cara del Bilbao del siglo XXI. Sobre los viejos astilleros y antiguos muelles que se extendían  a la vera del ría se levanta hoy un espléndido paseo que exhibe los grandes hitos de la renovación urbanística de la capital vizcaína: las torres Isozaki, el puente de Calatrava, el Museo Guggenheim, la torre de Iberdrola y el colosal Palacio  Euskalduna, cuya fachada posterior evoca las cuadernas de un barco en construcción.

5. Museo de Bellas Artes

Muy cerca del Guggenheim, en el parque Doña Casilda. Creado con sorprendentes donaciones particulares, es nuestro museo favorito, incluso por delante del fotogénico Guggenheim. Cuenta con una extraordinaria colección de pintura española, italiana y flamenca. El Greco, Murillo, Goya, Gauguin, Gris, Bacon o escultores como Oteiza y Chillida… Y como sugiere García de Cortázar, para quien quiera asomarse al Bilbao que creó esta pinacoteca, los cuadros de Aurelio Arteta, con sus astilleros, fábricas, minas y obreros de mirada cansada, y también con sus pescadores y esos representantes de la gran burguesía que se retrataban en familia, como los Madariaga-Astigarraga que posan en un jardín.

5. Y para terminar, Archanda

Por muchas razones Bilbao es una ciudad diferente, que también pide ser disfrutada de forma distinta. Es peculiar, y merece la pena apreciarlo, el modo en que se encuentra encajonado entre montes y también cómo se deja ver desde ellos con gusto. Desde Archanda se divisa la urbe entera y todo el paisaje de la ría del Nervión que hemos recorrido en Paddle Surf.

Fuera de ruta: Dónde comer en Bilbao

No es un tópico. En Bilbao, como en todo el País Vasco, se cuida especialmente la cocina. Para cogerle el pulso gastronómico a la ciudad nada mejor que comer de pintxos. A continuación te proponemos una pequeña ruta por nuestros bares de pintxos preferidos:

Gure Toki, Café Bilbao o Víctor Montes en la Plaza Nueva. Café Iruña, con sus prodigiosos pintxos morunos, en Jardines Albia. A dos pasos, la calle Ledesma, concurrida calle de bares donde destaca El Molinillo. El Globo, junto al edificio de Diputación, es un clásico. Y por último, otro paraíso del pintxo: García Rivero, donde hay que visitar El Huevo frito o el New Or Kompon.

pintxos bilbao

Barra de Pintxos Bilbao

Fuera de ruta: noche de verano en Bilbao

Para las noches de verano, os recomendamos dos terrazas: la terraza de la azotea de La Alhóndiga, antiguo almacén de vinos reconvertido en un centro cultural y de ocio, y el bar de la terraza del hotel Domine, con vistas espectaculares a la ciudad.

Vistas hotel Domine Bilbao

Vistas hotel Domine Bilbao

Moverte por Bilbao

Otra recomendación: si el día se presenta lluvioso no os amarguéis ni os arredréis. Relajaos y experimentar el placer de pasear bajo la lluvia. Y si esta opción no os convence, Bilbao ofrece un sinfín de posibilidades para desplazarte de un lado a otro: el metro, obra de Norman Foster, es una atracción turística más; el moderno tranvía ; o el autobús.

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