Cuando la adicción al surf supera todas las razones

Qué será lo que tiene el surf que las personas están dispuestas a exponer hasta su salud por deslizarse sobre una tabla. A tan sólo 50 kilómetros de la central nuclear de Fukushima se encuentra la playa de Tairatoyoma. Esta playa era una de las zonas más populares entre los surfistas antes del terremoto y posterior tsunami que arrasó la costa de Japón. Pese a la presencia de radiación, muchos surfistas se resisten a dejar de surfear sus olas.

El 11 de marzo del 2011, la tierra temblaba en Japón. Un terremoto de 8.9 grados de magnitud sacudía la costa noreste del país y provocaba un Tsunami con olas de hasta 10 metros. La central nuclear de Fukushima Daiichi fue una de las más afectadas por el seísmo. 5 años después las consecuencias aún no están claras. Tendrán que pasar 20 años para que podamos conocer las consecuencias de todo esto.

En marzo de 2012, las autoridades japonesas consideraron que los riesgos de radicación en la zona habían desaparecido.  La playa de Tairatoyama fue reabierta y con ello volvieron los surfistas. Muchos se resisten a abandonarla. Pero a su vez son conscientes de los riesgos que ello entraña. E incluso bromean cuando se les pregunta por ello. “Me pongo crema de sol en la cara contra el sol, pero aún no he encontrado nada contra la radiación. Vengo a la playa de Tairatoyoma y surfeo aquí varias veces por semana. Es mi pasión. No puedo dejar de hacer surf”. Decía un surfista local.

Surfista japonés delante de los sacos de arena contaminados

Surfista japonés delante de los sacos de arena contaminados

Cientos de sacos de arena contaminada se apilan en la playa. Mientras tanto el gobierno continúa diciendo que las cosas han vuelto a la normalidad. Sin embargo, esta playa que en su día era escenario de grandes campeonatos no ha vuelto a ser lo mismo.

A continuación os dejamos un vídeo que muestra la belleza de este lugar.

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